¡Hey ho! Este jueves llega con ese raro lujo de poder caminar sin ir calculando cada sombra del recorrido ni abrazarse al ventilador como si fuera un familiar lejano. Una tregua, que ya era hora.
El día empieza a aflojar, las terrazas recuperan la dignidad y hasta el aire parece recordar cuál era su trabajo. Y entre tanto respiro, la gente del More llega…



