¡Hey ho! Por fin jueves. Tiempo de pisar un poco el freno y reabastecerse de café de mala calidad en la oficina. Los emails pendientes no dan tregua y mirar de reojo la puerta se ha convertido en un tic.
Y justo en ese momento en el que ya parece que no hay nada más, la gente del More llega con el ticker bajo el brazo.



